Un buen diseñador necesita una buena mente analítica, ingenio constructivo, formación culta, un juicio certero y una disciplina intachable. Es el responsable de la prestación de un servicio. Quien, además de todo esto, se considere un artista, debe preguntarse si no es un ser sobrenatural. Kurt Weidemann,1989.
Qué nos interesa del objeto fabricado, del sudor que nos arranca el material trabajado, de la lucha aparentemente sin fin para hacer llegar nuestro producto a la vida cotidiana de los mercados, si nuestros corazones se han vuelto insensibles. "bellefast - berlin, Kaufhaus des Ostens", 1984.